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Indiferente (Hanahaki)

Summary:

Quién hubiera imaginado que un país tan vibrante, alegre y lleno de vida como Colombia, el alma de cada reunión y la encarnación de la pasión, se transformaría de repente en una sombra de lo que fue, un ser indiferente y gélido, casi muerto en vida.
El origen de esta desoladora metamorfosis reside en una condena ineludible: la enfermedad de Hanahaki ha invadido sus pulmones, ahogándolo progresivamente en un mar de flores y tallos, sentenciándolo a una muerte lenta y dolorosa.
Frente a la inminencia del final y desesperados por salvarlo, sus hermanos y amigos más cercanos se ven obligados a tomar una decisión desgarradora. Con el corazón roto, autorizan a la OMS a extirpar quirúrgicamente la raíz de las flores de Hanahaki, una intervención que, aunque podría salvarle la vida, conlleva una terrible consecuencia: Colombia no lo sabe, pero al despertar, descubrirá que esta drástica medida le ha robado por completo la capacidad de sentir emociones, dejándolo con un vacío existencial que, irónicamente, es la misma soledad y anhedonia que más temía. Ahora, su lucha no será contra las flores, sino contra el eco silencioso de su propia alma.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Pétalo

Chapter Text

La noche envolvía Ciudad de México en un abrazo gélido y turbio. Un aire denso, cargado de presagios, calaba hasta los huesos de los países reunidos alrededor del cuerpo inerte de Colombia. La alarma y la impotencia se habían apoderado de ellos, paralizándolos ante la magnitud de la tragedia.

 

Colombia yacía en medio de la calle oscura, un mar de flores carmesí extendiéndose a su alrededor, teñidas por su propia sangre. Las flores brotaban de su boca, una macabra belleza que contrastaba con la palidez de su rostro. No respondía, su respiración se había extinguido. El Hanahaki, esa cruel y floral condena, lo estaba arrebatando de sus brazos, y sus hermanos luchaban desesperadamente contra la inevitable realidad.

 

La voz de Venezuela se quebró en un grito desesperado mientras intentaba inútilmente la reanimación. -"¡Vamos, chamo, por favor, resiste! ¡No te podemos perder así, carajo!" La mortificación lo consumía, la sola idea de que su tricolor pudiera apagarse allí mismo, entre sus manos, lo destrozaba.

 

Con el corazón latiéndole salvajemente, Ecuador marcó el número de OMS, El hermano de ONU, la Organización Mundial de la Salud. - "¡OMS, gracias a Dios que contestan! Necesito... necesito que envíen una ambulancia urgente. ¡Mi hermano, Colombia... está inconsciente y... y tiene Hanahaki!" Su voz temblaba, ahogada por la tristeza y una creciente desesperación.

 

La respuesta de la OMS llegó, intentando inyectar calma en el caos. -"Tranquilo, Ecuador, ya estoy en camino con equipo listo. Porfavor indícame tu ubicación exacta".

 

Ecuador, con manos temblorosas, envió las coordenadas antes de volver corriendo al lado de su hermano. -"Vamos, coco... por favor, no te vayas ahora..."

 

Perú, con un gesto instintivo de consuelo, atrajo a Ecuador hacia su pecho. -"Shhh, tranquilo, Ecu... Todo... todo va a salir bien" Murmuró, dejando que el llanto contenido del tricolor fluyera libremente.

 

Un grito desgarrador escapó de los labios de México, mientras Estados Unidos lo sujetaba con fuerza. -"¡Wey, no! ¡No te puedes morir así, cabrón!"

 

-"Calm down, honey... Coco... él... él estará bien" USA Intentó tranquilizarlo, aunque su propio rostro reflejaba la angustia del momento. -"No puedes... no puedes ir con él ahora. Necesita... necesita espacio... You can't help him now honey."

 

-"¡No puede morir!" Exclamó México, la furia y la tristeza luchando por salir en su voz, antes de que sus fuerzas lo abandonaran y cayera de rodillas mientras USA lo abrazaba por la espalda en un intento de reconfortarlo y detenerlo de hacer algo impulsivo. Las lágrimas inundaban su rostro mientras suplicaba en silencio a un cielo indiferente -"¡No puede morir así!"

 

-"No ahora..." México se quebró en un sollozo suplicante mirando el cuerpo inconsciente de Colombia, su mejor amigo...

 

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Un año y ocho meses antes...

 

La imponente casona de la hacienda que una vez perteneció a Gran Colombia, con sus corredores amplios y ecos de antaño, se había convertido en el escenario de una bronca tricolor de padre y señor mío. 

La finca, extensa como la sabana y verde como la esperanza, contrastaba tristemente con el berreo que salía de sus muros de tapia pisada.

 

Venezuela, con la cara roja de la arrechera y los ojos como candela, encañonó a Colombia en el salón principal, donde los retratos de los antepasados parecían fruncir el ceño ante el escándalo. -"¡Colombia, carajo! ¡Cuántas putas veces te tengo que decir que no te metas en mi bronca, en mis propios problemas!" Su voz, normalmente un retumbo sabroso, ahora era un grito destemplado, lleno de una arrechera que hacía temblar los candelabros.

 

Colombia, con la cara de '¿y ahora qué mosca le picó a este?', intentó entender el problema. -"¿Pero qué hice ahora, marico? ¿Cuál es la bronca?" Su pregunta, con su dejo paisa de pura confusión, solo echó más leña al fuego de la furia de su hermano.

 

-"¡¿Te parece poca cosa, guevón, que tu ejército ande metiendo sus narices en mi territorio, haciendo sus disque prácticas de mierda?!" Espetó Venezuela, echando el pecho pa' fuera y avanzando como gallo de pelea, un empujón recio en el pecho de Colombia, pa' que sintiera la pela.

 

-"Pero, parce, te juro por nuestro padre y el sagrado corazón que yo no autoricé esa mondá" Se defendió Colombia, sintiendo un frío en el estómago ante la acusación tan grave. La idea de que su milicia anduvieran haciendo de las suyas en tierra ajena sin su permiso lo tenía con el Jesús en la boca.

 

-"¡Ah, sí, claro! ¿Y qué más se puede esperar de un malparido "paraco" como tú?" Soltó Venezuela con un veneno que se podía masticar, el insulto, como una patada en el hígado. Sin darle chance de responder, se volteó, mirándolo de reojo con desprecio antes de marcharse, y soltó una risa seca y amarga - "¡Ja! Con razón el carajo de Panamá se alejó y nunca más quiso volver a esta casa de mierda."

 

Colombia iba a seguirlo, a decirle que se estaba equivocando, pero una mano lo agarró del brazo, frenándolo en seco.

 

Era Ecuador, con una cara de pocos amigos que asustaba.

 

- "¡Verga, Coco! Deja ya de meter la pata, ñaño. ¿No ves que por tu culpa el pobre guambra de Panamá se fue a la paila? Déjanos tranquilos, ¡anda la osa!" La voz de Ecuador, usualmente suave como la brisa del Pacífico, ahora era un latigazo seco y lleno de veneno. ,-"¡Piensa un poquito antes de hacer cagada, pilas!"

La mirada de Ecuador, dura como pedrada en ojo tuerto, y la mención del pobre Panamá, le dieron a Colombia donde más le dolía, Colombia solo miró a Ecuador sus ojos un lado a otro, tratando de razonar que estaba pasando, pasamado. 

 

Ecuador soltó el agarre que tenía en el brazo de Colombia, recogió una mochila azul que estaba cerca, la hecho sobre su hombro y caminó hacia la puerta. Su mirada, al pasar junto a Colombia, era gélida, desprovista de la calidez fraternal que siempre lo caracterizaba. Salió de la habitación sin mirar atrás, dejando tras de sí un silencio aún más pesado que los gritos previos.

 

Colombia se quedó inmóvil, sintiendo cómo las palabras de sus hermanos lo atravesaban como puñales helados. La frialdad de Ecuador, tan inusual y cortante, lo había impactado profundamente. 

 

Las lágrimas, que había estado luchando por contener, finalmente comenzaron a resbalar por sus mejillas. Colombia paso sus dedos callosos por pus propias mejillas empapadas con sus lágrimas y volteo a ver, quedándose absorto al ver sus dedos empapados con lágrimas saladas, pues hace mucho que no lloraba o dejaba salir tristeza alguna, bloqueando lo todo con algún chiste. En ese momento Colombia se sintió como la peor basura, un estorbo, el puto problema de todos. Su familia, sus parceros, su gente... a los que amaba con todo su corazón y por los que se sentía impotente al verlos sufrir.

 

Sí, amaba a su familia, a sus amigos, a su tierrita. Pero una sombra de profunda inutilidad y culpa se le metía en el alma, la sensación de ser él mismo el que los embarraba a todos, una verdad amarga que trataba de esconder bajo su ruana, pero que en ese silencio jodido de la casa vieja, se le gritaba en la cara.

 

Estaba solo ... De nuevo.

 

Otra vez... otra vez la misma mierda. El eco de las acusaciones resonaba en su cabeza. -"¿Mi ejército? ¿Panamá? ¿Papá avergonzado?"- Fragmentos de recuerdos lo asaltaron, la mirada cansada de su gente, los titulares de periódicos anunciando más pérdidas, la sombra de la ausencia paterna. La punzada en el pecho era un eco de las palabras de Venezuela y la frialdad de Ecuador. No, no puede ser. -"Yo solo... yo solo trato de ayudar, de que todos estén bien."- Se decía a si mismo en su mente, Pero la imagen de Panamá, ausente, y el desprecio en los ojos de sus hermanos lo contradecían. 

 

-"¿Qué hice mal? ¿Qué carajos hice mal otra vez?"- Un fugaz recuerdo de rostros sufrientes, de noticias sombrías, de la impotencia ante la violencia... -"Quizás... quizás sí soy yo la mala suerte de todos."- Las lágrimas picaban, amenazando con desbordarse.

 

Sí, claro, Colombia, el rey de la cagada. Todo lo que toco se pudre. 

 

Flashbacks de hospitales, de marchas, de rostros llenos de dolor lo asaltaron.

 

-"Y yo... ¿qué hago? Bromear, beber, tratar de olvidar." La ironía de su propia evasión lo golpeó. -"Qué gran líder soy, escondiéndome de la realidad." 

 

Unas ganas inmensas de llorar lo invadieron, un dolor sordo en el pecho. No, no, no... nada de lágrimas. Ya estás grandecito para esas vainas. Se reprendió mentalmente, con un intento de humor forzado, aún así las lágrimas comenzaron a acumularse. "No... no voy a llorar." Se dijo con firmeza, intentando invocar su habitual máscara.

 

- " 'El payaso tricolor' no llora. Se ríe de sí mismo antes de que los demás lo hagan."

 

Una sonrisa forzada intentó dibujarse en sus labios, pero solo logró tensar su rostro mientras las lágrimas silenciosas seguían su curso.

 

Un carraspeo inesperado interrumpió su tormento interno. Una sensación extraña, como si una espina de pescado se hubiera atorado en su garganta, lo obligó a toser. 

 

No le dio mayor importancia, pensando quizás en el polvo del viejo caserón o la tensión que le había cerrado la garganta. Sin embargo, la sensación persistió, una ligera opresión en el pecho que confundió con la angustia. Intentó tragar, pero la molestia seguía ahí, algo pequeño y extraño molestándolo.

 

Un nuevo ataque de tos lo sacudió, esta vez más fuerte, un espasmo involuntario que lo dobló ligeramente. Se llevó una mano al pecho, frunciendo el ceño ante la incomodidad. Y entonces sucedió. 

 

Entre el ardor en los ojos por las lágrimas y la sensación áspera en la garganta, sintió algo deslizarse, algo suave y extraño que logró expulsar con un último estertor.

En la palma de su mano temblorosa yacía un único pétalo. Una orquídea, de un amarillo vibrante y delicado. Pero lo que realmente lo alarmó fue la pequeña mancha carmesí que lo adornaba, una gota de su propia sangre, producto del esfuerzo de la tos. 

 

Una oleada de recuerdos fugaces lo inundó, la risa despreocupada de sus hermanos en los campos de la finca cuando eran pelaos, adornándose con flores silvestres; las manos cálidas de un viejo amigo ofreciéndole un ramillete en una celebración; la luz dorada del sol filtrándose entre los guaduales de su tierra. Un sentimiento agridulce, una mezcla de nostalgia y una punzada inexplicable, lo atravesó.

 

Frunció el ceño, examinando el pétalo ensangrentado con una creciente inquietud. 

- "¿Qué putas...? ¿Yo tosí esto?" Pensó, completamente desorientado. La sensación en su garganta había sido tan rara. ¿Habría comido algo sin darse cuenta? ¿Se le habría metido un pétalo mientras dormía la siesta bajo el mango? Su mente divagaba buscando una explicación lógica, pero ninguna tenía sentido. La sangre lo alarmó aún más. 

-"No, esto no es normal."

Una punzada de preocupación, algo que usualmente trataba de ignorar por no 'dar papaya' ni preocupar a los demás, comenzó a crecer. 

 

Recordó vagamente las reuniones de la ONU, donde el hermano de ese tal ONU, el tal OMS, a veces hablaba de enfermedades raras. 

 

- "Mierda... será mejor averiguar qué carajos es esta vaina antes de que se ponga peor." Con un suspiro pesado, resignado a hacer algo que detestaba, tomó su celular. 

 

Tendría que pedirle una cita al parcero de OMS. No le gustaba ir a médicos ni mucho menos armar alboroto, pero esa sangre en el pétalo no le daba buena espina, y la sensación en el pecho comenzaba a ser más molesta.

 

La mano de Colombia temblaba ligeramente mientras buscaba el contacto de OMS en su celular.

 

Nunca había sido dado a pedir favores médicos, prefiriendo aguantar cualquier malestar con un aguardientazo y seguir adelante. La idea de tener que explicar lo del pétalo ensangrentado le daba una pereza infinita, pero la punzada persistente en el pecho y la imagen de la sangre lo habían convencido de que esta vez no podía hacerse el güevón.

 

Finalmente encontró el número y dudó un instante antes de presionar el botón de llamada.

 

Al otro lado, una voz amable y profesional contestó en inglés.

-"Good morning, this is OMS, how may I help you?"

 

Colombia aclaró la garganta, sintiéndose un poco torpe hablando en inglés. -Eh, hola... Good morning. Soy Colombia, necesito hablar con... con OMS, por favor.

 

-"Ah, hello Colombia! Un momento, bitte."

Hubo un breve silencio, interrumpido por una melodía suave de espera que a Colombia le pareció eterna.

 

Finalmente, la voz de OMS, con su acento suave y ese ligero deje que Colombia no supo identificar de inmediato, resonó al otro lado de la línea, ahora en un español fluido pero con un ligero matiz extranjero.

-"Colombia, qué gusto escucharte. ¿En qué puedo ayudarte hoy? ¿Todo bien por tu lado?"

 

Colombia suspiró, tratando de sonar casual a pesar de la creciente ansiedad. 

-"Eh, sí, todo... más o menos bien, parcero. Lo que pasa es que... bueno, he estado sintiendo una vaina rara y quería ver si podía pedir una cita contigo."

 

OMS mostró interés de inmediato. 

-"¿Algo grave? ¿Qué Síntomas tienes?"

 

Colombia vaciló, sintiéndose un poco ridículo al describir lo que le pasaba. 

-"¿No, no creo que sea grave, ojalá. Pero... tosí un... un pétalo. Sí, un pétalo de flor. Y tenía un poquito de sangre. Una vaina muy loca, la verdad."

 

Hubo un breve silencio al otro lado de la línea, lo que aumentó la inquietud de Colombia.

 

-"Un pétalo... con sangre, dices. Hast du gehabt alguna otra molestia? ¿Dificultad para respirar, dolor en el pecho?"

 

-"Pues... un poquito de opresión en el pecho, sí. Y a veces como una picazón en la garganta. Aber nada del otro mundo, ¿sabes? Igual, quería descartar cualquier vaina. ¿Será que podrías atenderme mañana? Es que... no quiero que esto se alargue."

 

-"Verstehe, Colombia. Dada la Particularidad de lo que me cuentas, me gustaría verte lo antes possible. Mañana podría ser. ¿Tienes alguna Präferenz de horario?"

 

-"¿Mañana temprano estaría bien? Así... así no se cruza con mis otras vueltas. Y parcero... esto sí te lo pido como un favor personal. ¿Podría ser... confidencial? No quiero que se riegue el Bochinche. Sabes cómo es ONU, enseguida arma un Drama por cualquier cosita."

 

OMS soltó una pequeña risa comprensiva. -"Verstehe ich perfekt, Colombia. No te preocupes, das bleibt unter uns por ahora. Mañana a primera hora ist gut. ¿Wo bist du gerade? ¿En la capital?"

 

-"No, estoy en la finca, por los lados de... Jamundí aproximadamente. 

 

-"¿Te queda muy lejos?"

 

-"Nein, kein Problem. Te enviaré la dirección exacta de mi consultorio más cercano a esa Gegend. Kommst du gegen acht Uhr morgens, ist das gut für dich? "

(Área. Si vienes alrededor de las ocho de la mañana, ¿te parece bien?)

 

-"Perfecto, parcero. Te agradezco mucho la ayuda. Und de verdad, que esto quede calladito, ¿oyó? No quiero ver a ONU armando un consejo de seguridad por un simple pétalo."

 

-"Ruhig Blut, Colombia. Nos vemos morgen entonces. Cuídate mucho."

 

-"Listo, OMS. Gracias otra vez. Hablamos mañana."

 

Colombia cortó la llamada, sintiéndose un nudo apretado en el estómago, su mano se soltó colgando con su celular aún agarrado ligeramente.

 

Con pasos lentos y pesados, como si cargara el peso del mundo en sus hombros, se dirigió a su antigua habitación. La madera crujiente bajo sus pies era un eco de risas infantiles, de las peleas tontas con Venezuela por el lado de la ventana, de la cuna donde Panamá había dormído ajeno a sus disputas infantiles. El fantasma de Gran Colombia parecía observarlo desde las paredes descoloridas, un reproche silencioso en la quietud del espacio.

 

Colombia se dejó caer en su cama, el colchón aún guardando una leve huella de su cuerpo. Su mente era un campo de batalla de recriminaciones y justificaciones, de nuevo repasando las palabras de sus hermanos, sintiendo cada reproche como un golpe. Recordó de nuevo el pétalo amarillo, la sangre... trataba de ignorar la punzada de miedo que comenzaba a crecer. -"Seguro es una alergia... o algo del pulmón por el clima."- 

 

Aquel pétalo amarillo, la sangre, eran un presagio silencioso de algo que no quería enfrentar. 

 

-" Soy un estorbo... hasta mi cuerpo está fallando." El rostro de Colombia reflejaba una profunda tristeza y un cansancio abrumador... 

 

En la sala de espera del hospital, al día siguiente, Colombia estaba casi catatónico, la mirada perdida en la nada. Su rostro era una máscara de resignación, como si ya supiera que algo malo estaba por venir. Cuando escuchó su nombre, pronunciado con un acento familiar pero profesional.

 

-"¿Señor Colombia? Por favor, pase. El doctor OMS lo espera." Dijo una enfermera con voz que denotaba profesionalismo Pero con la misma sensación del ambiente frío y estéril del hospital con una sonrisa suave.

 

La reacción de Colombia fue mínima, un leve parpadeo antes de levantarse y seguir a la enfermera hacia el área de los consultorios.

 

La puerta del consultorio nume 10 se abrió y la organización en forma de un hombre de rostro amable, con una sonrisa cálida y profesional, salió a recibir a Colombia. Llevaba una bata blanca impecable y una placa con su nombre 'Dr. OMS'.

 

-"¡Señor Colombia! Qué bueno verlo. Pase, por favor, tome asiento."

 

Colombia entro por la puerta del consultorio , sintiéndose un poco más tranquilo ante la actitud afable del médico. Entró al consultorio, un espacio iluminado y pulcro.

 

-"Bien, Colombia. Antes de empezar, ¿cómo se ha sentido desde nuestra llamada de ayer? ¿Algún síntoma nuevo?" OMS saco su libreta, para tener en cuenta los síntomas mientras le sonreía con profesionalismo a Colombia.

 

-"Pues, parcero, la garganta todavía me molesta, como si tuviera una basurita atascada. Y a veces me da como un ahoguito en el pecho, una vaina rara. Pero nada más, o eso creo." Comento Colombia rascándose la nuca con lgo de nervios por la consulta.

 

-"Entiendo. ¿Podría contarme de nuevo eso del... pétalo? Fue algo inusual, ¿no cree?" Pregunto OMS con un dejo de curiosidad y algo de preocupación profesional.

 

-"Sí, doctor. Tosí un pétalo amarillo, así como lo oye. Y tenía sangre, poquita, pero tenía. Una vaina muy loca, la verdad. Nunca me había pasado algo así." El seño de Colombia se frunció por la incertidumbre con lo que había pasado con el pétalo, las preguntas en su cabeza carcomían su mente Pero no más que los mismos nervios de la consulta.

 

- "Mmmh, muy bien. Para entender mejor su situación, voy a hacerle algunas preguntas y luego un examen físico, ¿le parece?" OMS cerró su libreta y la guardo en un bolsillo levantándose y sonriendo a Colombia con profesionalismo antes de voltearse para buscar su estetoscopio y erramientas para exámen.

 

Colombia asintió, sintiéndose un poco más nervioso a medida que la consulta avanzaba. 

 

OMS comenzó a hacerle preguntas sobre su historial médico, alergias, si fumaba, si había estado expuesto a alguna sustancia irritante, entre otras cosas. Luego lo auscultó con atención, revisando sus pulmones y su garganta.

 

-"Bien, Colombia. Sus pulmones suenan... un poco congestionados, diría yo." Comento OMS cambiando de posición el estetoscopio escuchando los pulmones de Colombia. "Pero nada que me alarme de inmediato." OMS se con cuidado se quitó el estetoscopio y lo coloco sobre sus propios hombros. " Sin embargo, dada la historia del pétalo y esta congestión inusual, me gustaría hacerle algunas pruebas para descartar otras cositas y ver qué está pasando realmente ahí dentro. ¿Le parece bien si le hacemos una radiografía de tórax y quizás una tomografía computarizada para tener una imagen más clara?"

 

-"Pues, si es necesario, hágale, doctor. Lo que sea para saber qué es esta vaina." Colombia contestó, suspirando y encogiendo momentáneamente los hombros.

 

Así, Colombia fue llevado a diferentes salas donde le realizaron los exámenes. Mientras esperaba la radiografía, pensaba en lo que sus hermanos le habían dicho, en el peso de sus responsabilidades, en el pétalo extraño. -"¿Será algo grave, carajo? No quiero preocupar a nadie."-

 

Durante la tomografía, se sintió un poco claustrofóbico dentro de la máquina, y la incertidumbre sobre los resultados le generaba ansiedad. Ojalá sea solo una gripa mal pegada.

 

De vuelta en el consultorio, OMS revisó los resultados de los exámenes con atención, frunciendo ligeramente el ceño.

 

-"Bien, Colombia. Los exámenes muestran algo... inusual en sus pulmones." Comento OMS revisando los resultados de los exámenes y las imágenes computarizadas. "Hay ciertas formaciones que no corresponden a una infección común o a otra enfermedad pulmonar que conozcamos bien en estos casos."

 

OMS hizo una pausa, mirando a Colombia con una expresión seria.

 

-"Colombia, por lo que me cuenta, por este... pétalo, y por lo que vemos en los exámenes, mi principal sospecha es una condición muy particular llamada Enfermedad de Hanahaki." Comento OMS levantando la imagen que mostraba los pulmones de Colombia con unas extrañas formaciones empezando a rodearlos.

 

Colombia miro la imagen si seño funcido sin lograr comprender del todo que eran aquellas formaciones, preocupándose y tragando saliva antes de volver a mirar a OMS.

-¿"Hanahaki? ¿Y eso qué mondá es, doctor? ¿Alguna bacteria rara que me pegó por andar en el campo o quizás la humedad?"

 

-"No, Colombia. No es una bacteria. El Hanahaki es una condición rara, de origen psicosomático. Generalmente se desencadena por un amor romántico no correspondido, un sentimiento muy intenso que no es devuelto." OMS se detuvo y se aclaro la garganta, guardando la imagen en la carpeta y mirando con una seriedad comprensiva a Colombia. "Pero también, aunque es menos común, puede ser causado por un amor o afecto, aún sin ser romántico, muy profundo y no correspondido hacia seres queridos en general, incluso hacia la vida misma, cuando hay un gran sufrimiento emocional y una sensación de pérdida o de no ser correspondido en esos afectos.'

 

OMS miró a Colombia directamente. 

-"¿Se ha enamorado recientemente, Colombia? ¿Ha habido alguien...?"

 

La mente de Colombia se detuvo en seco un instante quedándose frío, pensando luego en las palabras anteriores de OMS, para luego quedarse pensando en sus hermanos, en el dolor por su distanciamiento, en su preocupación por su gente. 

-"No, doctor... no de esa manera que usted dice. Pero... han pasado cosas con mi familia, con mis hermanos... y ver sufrir a mi gente... eso creo me afecta un... Poco.., parcero."

 

-"Entiendo. Bueno, Colombia, el Hanahaki provoca el crecimiento de flores en sus vías respiratorias y pulmones, alimentándose de su dolor emocional. Los exámenes muestran un avance inicial significativo en su caso."

 

OMS hizo una pausa, tomando aire antes de continuar.

-"Las posibilidades de que esto se detenga por sí solo son muy bajas, casi nulas. Para sobrevivir, tiene dos opciones principales."

 

OMS se inclinó hacia adelante, aclarandose la garganta de nuevo.

-"La primera opción es resolver ese profundo dolor emocional que está alimentando las flores. Necesita reconciliarse con sus hermanos, sanar esas heridas, volver a sentir ese afecto mutuo. Si ese amor, en el sentido amplio de la palabra, vuelve a ser recíproco y fuerte, la enfermedad podría detenerse e incluso revertirse en algunos casos. Sé que esto puede sonar... complicado, especialmente si hay problemas familiares o de otro tipo."

 

Colombia se quedó en silencio, la mente trabajando a mil por hora. La idea de tener que hablar con sus hermanos, de exponer su vulnerabilidad, lo aterraba.

 

-"La segunda opción es la cirugía. Podemos remover las flores de sus pulmones y vías respiratorias." OMS unio sus manos formando un triangulo como tratando de prepararse para explicar algo un poco complejo. "La cirugía en sí es una toracotomía, una incisión que generalmente en este tipo de caso se hace con una insicion en el centro del pecho para acceder a los pulmones. Si la enfermedad no está muy avanzada, la recuperación puede ser relativamente más rápida. Sin embargo, hay riesgos. Además de los riesgos inherentes a cualquier cirugía mayor, existe la posibilidad de que, al remover las raíces de las flores, se afecte su capacidad de sentir ese amor y esos sentimientos intensos hacia quienes o lo que causó el Hanahaki. Incluso podría haber pérdida de recuerdos asociados a esos momentos clave que agravaron la enfermedad. Y si la causa emocional no se resuelve, las flores podrían volver a crecer, haciendo cada cirugía más peligrosa."

 

OMS lo miró con gravedad.

-"Por el progreso de la enfermedad que observamos, Colombia... si no se hace nada, le queda... diría que entre doce meses y veintidos meses, quizás menos si avanza rápidamente."

 

Colombia se quedó pálido, la noticia golpeándolo como un mazazo. -"Veintidos meses o menos... Menos de dos años." La urgencia de la situación lo abrumó.

 

Su mente era un torbellino de miedo, incredulidad y una profunda sensación de soledad. ¿Cómo se suponía que iba a arreglar todo eso en tan poco tiempo? ¿Cómo iba a contarles a sus hermanos? ¿Quizás no es tan urgente en realidad? !!¿Cierto?!! Dios...

¿Cómo iba a enfrentar la posibilidad de perder sus sentimientos, sus recuerdos...? Se quedó mirando un punto fijo en la pared, el peso de su destino cayéndole encima.

 

OMS puso su mano de forma empática en el hombro de Colombia, mirándole con una mescla de compasión y empatía.

- "Es tut mir Leid, Colombia..."

 

Colombia abandonó la consulta de OMS sintiéndose como si una bomba de tiempo tic-tacqueara en su interior. Doce a veintidos meses... una eternidad y a la vez nada. Colombia podría seguir adelante, disimular, pero la fatiga ya comenzaba a filtrarse en su energía habitual. 

 

Aún podía respirar, aunque con una ligera opresión. 

- "Tengo tiempo... puedo ocultarlo."

Colombia murmuró para si mismo, pero la imagen del pétalo ensangrentado aquel recuerdo cuál foto presente en su mente, era un recordatorio constante de la amenaza silenciosa que crecía en su interior. 

 

La desesperación comenzaba a hacer mella en su habitual optimismo. Su rostro mostraba una sonrisa mecánica, una máscara para ocultar la turbulencia interna. Colombia parecía 'pensativo', ausente en sus movimientos.

 

Dos semanas después...

 

El bullicio habitual de las reuniones de la ONU lo envolvía como un ruido distante. Su mente era un torbellino de planes vagos para acercarse a Venezuela y Ecuador, sin revelar su secreto y sin parecer patético.

 

Las palabras de OMS se volvieron un eco constante en la mente de Colombia mientras salía de la consulta, sintiéndose como un autómata. En la salida de la reunión de la ONU, Colombia recogió sus cosas sin realmente prestar atención a su entorno y salió entre la gente, sus movimientos casi robóticos, prácticamente acomo si andará en modo utomático.

 

De forma repentina, Colombia pudo sentir el peso repentino y desestabilizante de el brazo conocido de su amigo, México, el cual se poso sobre sus hombros, por su nuca, con un ánimo exacerbado al punto que por el movimiento brusco casi hace caer a Colombia hacia delante. 

-"¡Eyy, carnal, Colombia! México miro a Colombia notando su rostro pensativo y serio, como si Colombia anduviera en otro planeta.

 

- "¿Qué traes esa cara larga?, parece que trajeras cara de viernes sin quincena, ¿Ya se te acabó el 'guaro' mañanero que te pone a ver la vida color de rosa?" 

México rio de forma burlona. 

-"¡No te preocupes, carnal, en la peda hoy yo te invito un 'shot' para que se te quite la cara larga!" En ese momento México le dió una palmada en la el hombro, con un dejo de burla, tratando de animar todo con una 'pequeña broma', sin notar aún la sombra en los ojos de su amigo. 

-"¡Güey, vengan, vengan! ¡Vengan, Coco va a venir a la fiesta, Va a estar bien padre!"

 

No tan lejos había un grupo hablando entre si, Brasil estaba alegre charlando con Chile y Paraguay, sonrientes cuál jóvenes en medio de hora de descanso, Argentina y Uruguay charlaban con un Venezuela que estaba sonriendo en medio de la charla, recostado en el muro, con una rodilla doblada y el pie soportandose en el muro, mientras Ecuador y Perú estaban muy juntitos, abrazados y sentados en el borde del semimuro que rodeaba el decorado de flores, mientras charlaban con una sonrisa tranquila.

 

En el momento que ellos escucharon el grito animado de México, todos ellos voltearon a ver en su dirección. Alegres y muy ruidosos Chile, Uruguay, Paraguay, Argentina y aún el calmado Brasil se acercaron Pero cuando Venezuela vio que quien estaba allí junto a México quien les llamo, era Colombia, su expresión cambio de aquella sonrisa calmada y tranquila a una molestia palpable, una mirada hacia Colombia con un desdén frío, Venezuela se levantó del muro con un movimiento de pie, disculpándose con Argentina y con Uruguay para ir a otro lugar alejándose.

 

- "Chamo, disculpen, Pero tengo que ir a hacer algo, los veo en la fiesta ya más tarde." Comento Venezuela, dando una palmada suave en el hombro de Argentina y de Uruguay antes de irse sin decir nada mas, como si la mera presencia de Colombia fuera ofensiva. 

 

La indiferencia cortó más hondo que cualquier insulto.

 

Mientras en ese mismo instante Ecuador, por su parte, observó a Colombia con una mirada que denotaba hartazgo, como si estuviera cansado de la mera presencia de su hermano. 

 

En ese instante Ecuador tomo de la cintura a Perú y lo alejó rápidamente del grupo, evitando cualquier interacción Pero sin tratar de mostrar quel sentimiento a su pareja.

 

-"Ven cariño, Vamos por un helado." Ecuador musitó con todo dulce levantándose y acercando a Perú de la cintura.

 

- "Uh?... Pero, ¿Porque tan de repente mi solete?" Pregunto Perú con una pequeña rosa de confusión Pero siguió a Ecuador aún así.

 

Ecuador miró de reojo de nuevo a Colombia, con una mezcla de lástima y fastidio y luego se fue con Perú sin voltear a ver de vuelta.

 

El rechazo silencioso fue casi más doloroso que las palabras.

 

Colombia hizo un gesto inconsciente, queriendo seguir a sus hermanos, un impulso desesperado por acortar la distancia, más no solo la física, entre él y sus hermanos.

 

-"¡No te me quedes 'paila', mi compadre Coco!" México movió a Colombia del hombro, girándolo ligeramente hacia el grupo que se acercaba 

-"¡Este muchacho es dinamita pura en la fiesta! ¡Seguro ya está pensando en qué 'pasos prohibidos' va a sacar hoy para levantar a todas las 'mamacitas'! ¡Con ese 'flow' que te manejas, Coco, hasta las flores se marchitan de envidia!" -México río a carcajadas, sin notar la punzada en el pecho de Colombia mientras este tragaba saliva-. "¡Vengan todos, que el Coco hoy nos va a enseñar cómo se olvida uno de los 'problemitas' con buena música y unos buenos tragos!"

 

En ese momento, con su habitual aire de superioridad y una sonrisa condescendiente que no llegaba a sus ojos, USA se acercó, atrayendo la atención con un gesto displicente de la mano.

-"Oh, Mexico, How nice meeting you here. And... Colombia. Still looking rather... unfocused, aren't we?"USA examinó a Colombia con una mirada que insinuaba lástima mezclada con desdén

-. "You know, one would think that with all that... energy you folks seem to possess, you'd be able to, shall we say, amount to something eventually. But then again, pall that 'passion' just leads to... other *Cough* Addictions *Cough* habits, doesn't it? And the ongoing... challenges with your internal stability... Well, it hardly inspires confidence. Come on, some of us have actual matters to discuss." -USA hizo un gesto con la cabeza hacia Canadá y Australia, quienes se acercaron con expresiones de extrañeza Pero aún sonrisa como si no hubieran entendido del todo y entendido al mismo tiempo, en ese momento USA se alejó sin esperar respuesta de Colombia.

 

México frunció el ceño brevemente hacia la espalda de USA, con un destello de molestia antes de volver a sonreír a Colombia.

-"¡No le hagas caso a ese gringo idiota, mi Coco! ¡Siempre con sus aires de grandeza! ¡Lo que él necesita es un buen tequila para que se le quite lo amargado! Pero bueno, ¡aquí lo que importa es la fiesta! ¡Y tú eres el alma de la rumba! ¿Ya tienes pensado qué 'pasos prohibidos' vas a sacar hoy? ¡Seguro vas a dejar a todos con la boca abierta, como siempre! ... y no te olvides de llevar la 'blanquita' para ambientar, ¡pero poquito, eh!, no queremos que te nos pierdas en la nebulosa otra vez!" -Comentó México de forma "bromista" haciendo señas exageradas de inhalar, alimentando el bulo del tema.

 

-"¡Weón, Coco! ¡Ya, olvídate de ese gringo amargado! ¡Lo que necesitamos ahora es 'carrete' de la buena! ¿Vamos a poner la música que hace temblar los edificios o qué? ¡Con harta 'piscola' para que se nos olvide todo lo feo de esta reunión... y prepárate, porque esta fiesta va a estar más movida que toque de protesta en Bogotá, jajaja!" -Chile se rio con ganas, esperando la reacción de Colombia con una sonrisa burlona y sin empatía.

Argentina con su entusiasmo por la fiesta se unió a la plática.

 

-"¡Che, Colombia! ¡Dejate de caras largas! ¡Acá lo que pinta es una buena 'joda' para levantar el ánimo! ¿Ya tenés pensado qué vino vamos a descorchar para celebrar que terminó esta tortura? ¡Y vos, con ese 'swing' que tenés, seguro nos ponés a bailar a todos hasta que salga el sol... o hasta que te olvides de dónde estás después de unos tragos, como la última vez!" -Argentina con buen ánimo le dio un abrazo lateral a Colombia que lo agitó de golpe, sin notar que este casi se queda sin aire.

 

-"¡Bo, Colombia! ¡Ya pasó lo feo, ahora viene lo bueno! ¡Hoy se bebe buen whisky y se baila hasta que las luces se apaguen! ¿Ya tenés la lista de temas para que la fiesta sea un 'fiestón'? ¡Contá con la 'yerbita' esa si alguien se queda 'pajareando' en medio de la noche... ¡porque esta noche va a haber más 'explosión' que en tus marchas, jajaja!" -Comentó Uruguay dándole a Colombia y México un apretón en el hombro, sonriendo sin notar las implicaciones de sus comentarios.

 

Brasil y Paraguay observaron la escena con una expresión entre risapor la broma y apenas una pisca de incomodidad y una creciente preocupación por el semblante de Colombia. Paraguay le ofreció una sonrisa forzada y rápida a Colombia, con aquel dejo fugaz de preocupación.

 

-"¡Ándale, mi carnal! ¡No te me agüites! ¡Échale, Coco! ¡Contágiate de la buena vibra! ¡Tú siempre tienes un chiste bueno para levantar el ánimo! ¡Suéltanos uno, güey, para que se nos olvide este mal trago con el gringo... y de paso nos cuentas cómo le haces para sobrevivir a tanto 'desmadre' en tu tierra, jajaja!" México le dio unas palmadas fuertes en la espalda a Colombia, en un gesto "amigable" pero insensible, luego de eso México volvió a rodear con su brazo el hombro de Colombia, impulsándolo suavemente a caminar con los demás.

 

Brasil y Paraguay rieron suavemente ante el comentario de México, aunque con una nota de tensión.

 

Por un instante, el aire pareció escasear aún más en los pulmones de Colombia. Una punzada aguda atravesó su pecho, la presión de las flores creciendo, aunque él lo disimuló con una tos breve y una sonrisa aún más forzada.

 

-"¡Así es, parceros! ¡Ese gringo que se quede con su amargura! ¡Aquí lo que manda es la fiesta! ¡Y hoy la vamos a hacer inolvidable! ¡Preparen sus mejores pasos que Coco llegó para ponerle sabor a esto!, ¿Qué música quieren escuchar primero?"

La voz de Colombia sonó más tensa y forzada que antes, tratando desesperadamente de mantener la compostura, aunque la sombra en sus ojos se había profundizado, y su sonrisa era una máscara dolorosa.

 

Mientras reía con ellos, tratando de seguir el ritmo de las bromas sobre licor, fiestas y ahora alusiones directas a su pasado y el bulo de sus problemas y adicciones, Colombia sentía un nudo aún más apretado en la garganta, una picor al cual apenas se estaba abituando. Tragaba su miedo, su dolor, la creciente desesperación y la punzante ironía de tener que ocultar la razón real de su silencio, su tristeza y angustia. 

 

México empujó a Colombia suavemente animadolo a caminar junto los demás. Colombia sonrió. –"Ah, Coco, el rey patético"–. Caminó con ellos, riendo forzadamente. Normal que se vayan. Palmeó la espalda de Uruguay. –"Desastre andante."– Escuchó a Chile, asintiendo. –"Un trago para olvidar... que no valgo nada."– Siguió caminando, piloto automático. Sonrisa amplia al chiste de México. –"Patético"–. Al pie de las escaleras, la luz del atardecer. Su sonrisa se desdibujó un instante, ojos oscuros, tristeza fugaz. Luego, recuperó la sonrisa y siguió adelante.